Cuenta la leyenda que el Emperador Hounag-Ti le pregunta a su esposa, Sou-Noug: ¿Qué sentido tendría hacer el acto sexual sin alcanzar la eyaculación?
Ella hábilmente y como mujer sabia de su época, respondió:
Si un hombre realiza el acto sexual 1 sola vez fortalece el cuerpo.
Si lo hace dos veces, la capacidad de ver y escuchar a los dioses, podrá ver mas allá que los demás.
Al realizarlo 3 veces, su salud será infinita y no habrá enfermedad en su cuerpo.
Si lo hace cuatro veces encontrará la paz y armonía con su espíritu.
Si llega a cinco veces, la energía en su torrente sanguíneo y la fuerza de su corazón, serán únicas.
Con seis veces sus riñones se convierten en un órgano perfecto.
Con siete veces sus nalgas y sus piernas tendrían una fuerza impresionante.
Con ocho veces su hígado sería como el un niño de 10 años.
Con nueve veces rejuvenecería y será longevo.
Y con una décima vez, sería un semi-Dios.
Ésta es una de las leyendas más comunes en la India acerca de cómo inicio el tantra. ¿Qué es el sexo tántrico? Es el alcanzar el estado perfecto, porque gracias al acto sexual y la manera en que lo realizamos, entramos en contacto con lo divino.
En la antigüedad, y hasta la fecha, el sexo tántrico es una serie de ejercicios que incluyen la respiración, la meditación y la concentración, con la cual tanto el hombre como la mujer se convierten en seres multi-orgásmicos.

